|
Para entender el valor de
un año, pregúntale a algún estudiante que perdió el año de sus
estudios.
Para entender el valor de
un mes, pregúntale a una madre que dio a luz a un bebé prematuro.
Para entender el valor de
una semana, pregúntale al editor de un semanario.
Para entender el valor de
una hora, pregúntales a los amantes que esperan encontrarse.
Para entender el valor de
un minuto, pregúntale a una persona que perdió el avión.
Para entender el valor de
un segundo, pregúntale a una persona que evitó un accidente.
Para entender el valor de
una milésima, pregúntale al ganador de una medalla de plata.
Atesora cada momento que
vivas y aun más si lo compartiste con alguien especial, lo
suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo y recuerda que
el tiempo no espera por nadie. Ayer es historia. Mañana es misterio.
Hoy es un regalo. ¡Por eso es que se le llama el presente!. Un
presente de Dios que te ama. ¡Aprovéchalo al máximo!
|